jueves, 22 de enero de 2015

Todo sobre los Sistemas de Retención Infantil



La mejor protección que podemos ofrecer a los niños cuando viajan en un vehículo.
 
Su uso reduce un 75% las lesiones en caso de siniestro, evitando su impacto contra otros ocupantes y elementos del vehículo. Por este motivo, es de vital importancia proteger a nuestros hijos con un sistema de retención hasta que tenga 12 años o 1,50 metros de estatura y comprobar su correcta colocación.

¿Qué es un Sistema de Retención Infantil?

Los sistemas de retención infantil, en cada una de sus diferentes modalidades (capazo, silla con arnés, elevador con respaldo o alzador) son la mejor protección que puede llevar un pequeño cuando circulan a bordo de un vehículo, y además, está exigido por ley.
Según la estatura y el peso del niño, cada sistema permite adaptar las necesidades que, por la envergadura de los niños, se adaptan mejor para garantizar la seguridad en caso de incidente.
Junto a la norma que en España obliga disponer de estos dispositivos cuando transportamos niños, las evidencias científicas han demostrado que los sistemas de retención infantil reducen las lesiones provocadas por accidentes de tráfico. Su uso, y la correcta colocación, son la mejor garantía de protección hacia nuestros hijos.
Los sistemas de retención infantil son la mejor protección que podemos ofrecer a los niños cuando viajan en un vehículo. Su uso reduce un 75% las lesiones en caso de siniestro, evitando su impacto contra otros ocupantes y elementos del vehículo. Por este motivo, es de vital importancia proteger a nuestros hijos con un sistema de retención hasta que tenga 12 años o 1,50 metros de estatura, y comprobar su correcta colocación. Un sistema de retención de calidad, bien anclado y con el niño correctamente sujeto mejora eficazmente los resultados en caso de frenazo bruso o impacto.
Consulte en esta web qué sistema se adapta mejor a sus necesidades, según talla, peso y tipo de vehículo. Antes de comprar una silla, prevea el uso que se le va a dar, el vehículo en el que va a instalar el sistema, y los anclajes para su perfecto montaje.


Sistemas de seguridad que incorpora una Silla Infantil:


1. Cinturón de seguridad

El cinturón de seguridad del coche cumple dos funciones:

  • Sujetar la sillita infantil. La silla va anclada al asiento del vehículo mediante el cinturón de seguridad.
  • Proteger al niño. El cinturón del coche también protege al niño cuando pasa a los grupos de sillas 2 y 3, que va desde los 15 kilos hasta los 36 kilos de peso.

2. Sistema ISOFIX

El sistema ISOFIX consiste en un sistema de anclaje de la silla al vehículo, compuesto por tres puntos de sujeción o apoyo: dos situados en el respaldo del asiento trasero, y un tercer punto de anclaje en la parte trasera del asiento (llamado Top Tether) o mediante una pata de apoyo que va de la silla al suelo del vehículo.

3. Arneses de sujeción

Los arneses de sujeción (unos tirantes incorporados a la sillita) sirven para sujetar al niño al sistema de retención. Estos dispositivos, presentes en los grupos 0, 0+ y I (de recién nacidos hasta los 18 kilos de peso) deben colocarse sin holgura, y vigilar que el niño no saque los brazos de los arneses, ya que aumentaría el riesgo de lesiones.

4. Cojín de seguridad

Innovador sistema de protección para niños del grupo I que elimina los arneses de sujeción, minimizando el riesgo de sacar los brazos y reduciendo los desplazamientos cervicales. El sistema, en caso de un golpe, absorbe la energía y distribuye la fuerza del impacto. Sin este cojín, el sistema de retención puede ser utilizado para el grupo 2.

5. Otros dispositivos de protección

Cada fabricante incorpora sus propios desarrollos en sistemas de protección, como son los protectores cervicales, los protectores de impacto lateral, los reguladores en altura del reposacabezas, etc. Pregunte en su centro por la seguridad de su sistema, y equipe siempre las que hayan obtenido los mejores resultados en materia de seguridad.
Lea el manual de cada fabricante para conocer mejor las características de seguridad del sistema de retención.

http://www.dgt.es 




fuente:http://www.race.es

¿Por qué las matrículas españolas no tienen vocales?



Los coches que se matriculan en España en la actualidad tienen una placa de matrícula en la que se inscriben dos grupos de caracteresconstituidos por un número de cuatro cifras, que va desde el 0000 al 9999, y de tres letras, suprimiéndose las cinco vocales, y las letras Ñ, Q, CH y LL.



Evitar palabras malsonantes

El motivo de no utilizar las vocales en el actual sistema de matriculación es evitar la formación de palabras malsonantes y acrónimos. Ejemplos de combinaciones malsonantes serían ANO, PIS… y acrónimos serían ONU, FBI, ONG o IBM.

Evitar confusiones

Tampoco se utilizan las letras «Ñ» y «Q», por ser fácil su confusión con la letra «N» y el número «0», respectivamente.
También quedan fuera de nuestro sistema de matriculación las letras «CH» y «LL», por razones de espacio en la placa.

MATRÍCULAS CARIÑOSAS
En el Reino Unido está permitida la compraventa de números de matrícula. Hace varios años las autoridades sacaron a subasta cientos de matrículas personalizadas que pudieron ser adquiridas por los automovilistas.Al parecer las que alcanzaron una mayor cotización fueronlas que tenían significados románticos: LOV1S (amor), K1SSS (beso) o GET1M (tómame).


Más de un siglo de matrículas

La primera matrícula de la que se tiene constancia en España data del 31 de octubre de 1900 en Palma de Mallorca, un Clement con matrícula PM-1. Ese año se matricularon
tres vehículos más. En 1901 lo hicieron 47 automóviles (36 en San Sebastián).
En esos años cada vehículo disponía de una doble numeración: la del ayuntamiento, para circular por el municipio, y la del Gobierno Civil, para hacerlo por la provincia.

Este problema se resolvió con la publicación de la Real Orden de 24 de mayo de 1907 que determinó que todos los vehículos tenían que disponer de la autorización del Gobernador civil de la provincia.

Este primer sistema de matriculación, que incluía tan sólo el distintivo provincial y un número de hasta 6 cifras finalizó el 6 de octubre de 1971. Ese día Madrid daba la matrícula 960.985 y Barcelona, la 918.387. Con este sistema se matricularon 5.430.761 vehículos. desde 1900.
El Decreto 2046/1971, de 13 de agosto, que modificó el Código de la Circulación, aprobó un nuevo sistema de matriculación que constaba del distintivo provincial, un número de 4 cifras,  y una o dos letras finales.
Este segundo sistema estuvo en vigor hasta el año 2000 ya que comenzó a agotarse la numeración en Madrid y Barcelona. Por ello, el 15 de septiembre de 2000 se aprobó la Orden por la cual se modificaba el Reglamento General de Vehículos y que estableció el actual sistema de matriculación.

Según esta Orden las nuevas matrículas carecerían de distintivo provincial, reduciéndose la identificación a un número de 4 cifras seguido de 3 letras.

domingo, 18 de enero de 2015

Circular con nieve.



Cuando nieva, la adherencia de nuestros neumáticos y la visibilidad en la vía pueden reducirse al mínimo y complicarnos la conducción. Y con la bajada de las temperaturas, la humedad se congela y aparecen las placas de hielo, un peligro indetectable que puede acechar en cualquier tramo de la vía.


Nieve: riesgos y precauciones
Los primeros copos hacen la calzada muy deslizante y a medida que se acumula, las dificultades aumentan y no podrá circular sin las cadenas; además de reducir la visibilidad, la nieve también tapa las señales y las marcas viales y puede producir sensación de mareo. Cómo actuar: circule con el alumbrado de cruce, modere la velocidad y aumente la distancia de seguridad; no se salga de las rodadas de otros vehículos y utilice el volante, el acelerador y el freno con suavidad; no acelere al iniciar la marcha, solo suelte suavemente el pie del acelerador y circule con marchas largas para no patinar.
Hielo: el peligro invisible
La adherencia sobre el hielo es mucho más crítica que sobre la nieve; conviene prestar atención a las zonas donde es más habitual, como  lugares sombreados, resguardos orientados al norte y puentes sobre ríos; y tenga en cuenta que, al derretirse la nieve, el agua que se desliza por el asfalto en las zonas peraltadas puede helarse al caer la noche. Cómo actuar frente al hielo: en condiciones de adherencia mínima, reduzca la velocidad y extreme la suavidad para manejar el volante o pisar los pedales de freno y acelerador; cuando la temperatura exterior baje a tres grados centígrados manténgase alerta y desconfíe porque podría haber placas de hielo aunque la temperatura esté por encima de 0º; en caso que pisar una placa de hielo, suelte suavemente el acelerador y gire despacio el volante; y si ha de frenar, hágalo también con suavidad (salvo que lleve ABS) para no bloquear las ruedas.
Los 4 niveles de dificultad de la nieve
Según el estado de la vía y las condiciones del tráfico, la DGT establece cuatro niveles de dificultad:

Verde: comienza a nevar. Prohibido pasar de 100 km/h en autopistas y autovías y de 80 km/h en el resto de vías. Los camiones deben circular por el carril derecho y tienen prohibido adelantar. Evite los puertos de montaña.

Amarillo: calzada parcialmente cubierta. Prohibida la circulación a los camiones. Los turismos y autobuses no deben pasar de 60 km/h. Evite maniobras bruscas. En curvas y descensos, disminuya más la velocidad.

Rojo: carretera cubierta. Prohibido circular a vehículos articulados, camiones y autobuses. Circulación permitida solo con cadenas o neumáticos de invierno. No rebase a los vehículos inmovilizada.

Negro: prohibida la circulación. Riesgo de quedarse inmovilizado. Si se queda bloqueado, utilice la calefacción y no abandone el vehículo si no hay refugio. Para no obstaculizar, inmovilice su vehículo lo más orillado posible.
Cadenas y neumáticos de invierno 

Existen distintos tipos de cadenas para rodar con seguridad sobre nieve. Elija las suyas y llévelas siempre con usted para no quedarse 'tirado'.
Cadenas metálicas. Son duraderas y eficaces, aunque ruidosas. Su montaje en condiciones de frío y humedad puede ser difícil (ver recuadro). Son las más duraderas y las más utilizadas.
Cadenas semiautomáticas. Son las más costosas, pero muy eficientes. Se puede circular todo el invierno con el soporte instalado en la llanta y, de ser necesario, las cadenas se acoplan con rapidez.
Fundas textiles. Son de muy fácil montaje, ocupan poco espacio y son muy eficientes.
Neumáticos de invierno. La mejor opción si vive en zonas con abundante lluvia y temperaturas por debajo de 10º. Se agarran mejor, frenan antes pero son hasta un 15% más caro que los convencionales. Sustituyen a las cadenas.