miércoles, 27 de agosto de 2014

FACTORES QUE INFLUYEN EN LAS APTITUDES PSICOFÍSICAS DEL CONDUCTOR



Las aptitudes en ocasiones se ven afectadas por circunstancias adversas que pueden influir de manera negativa en la conducción y hacer ésta peligrosa.

Una de estas circunstancias adversas es:

LA FATIGA


La conducción exige un esfuerzo físico y psíquico. Cuando este esfuerzo se realiza de manera intensa o continuada durante muchas horas, el conductor se siente cansado, fatigado.


La fatiga supone un descenso en la capacidad de rendimiento del conductor, es decir, en la capacidad para conducir con los niveles normales de seguridad.

Hay dos tipos de fatiga:
  •  La fatiga corporal; se manifiesta en el cansancio de los músculos o del organismo en general.


  • La fatiga psíquica; se manifiesta porque disminuye la capacidad de concentración y de percepción de los estímulos que se reciben del entorno.



La fatiga es uno de los principales factores de riesgo en la conducción junto con el consumo de bebidas alcohólicas, la velocidad y la distracción.

La fatiga puede verse facilitada por factores externos, relacionados con el vehículo y con el propio conductor.

Entre los factores externos que facilitan la fatiga se pueden aparecer por:
  •  la monotonía de la carretera,

  •  las congestiones y retenciones de tráfico,
  •   el mal estado de la vía,
  •  las condiciones meteorológicas o ambientales desfavorables, etc.


Entre los factores relacionados con el vehículo se pueden aparecer por:
  •  el ruido excesivo del motor,

  •  la ventilación inadecuada del habitáculo,

  •  el exceso de calefacción,
  • la iluminación defectuosa,
  •  la falta de confort del vehículo, etc.


Entre los factores relacionados con el propio conductor se pueden citar:
  •   las largas jornadas al volante,

  •   la atención y concentración permanentes,

  •   la mala colocación en el asiento del vehículo,

  •   la necesidad imperiosa de cumplir un horario,

  •   conducir con hambre o sueño,

  •   ingerir alcohol o comidas copiosas,

  •   las malas posturas al volante,

  •   el trabajo de cada día,

  •  los problemas y preocupaciones cotidianos, etc.


Un conductor fatigado constituye un riesgo para sí mismo y para los demás conductores y usuarios de la vía.


La fatiga produce un considerable incremento de los errores en la conducción y es causa de numerosos y graves accidentes de circulación.

¿Cómo reconocer los síntomas de la fatiga?

Entre otros, son síntomas que indican fatiga:
  • Ojos pesados, parpadeo constante, vista turbia, mala fijación de los ojos en las señales y en el entorno, sombras extrañas, etc.

  •  Fallos de audición, ligero resonar de oídos, zumbidos, etc.

  •   Presión en la cabeza y sienes. Imposibilidad de mantener la cabeza recta.

  •  Movimientos constantes en el asiento del coche.

  •   Sensación de tener los brazos dormidos.

  •   Disminución o aumento injustificado de la velocidad.

        -   Pérdida de la sensación de la velocidad.
        -  No mantener la separación entre vehículos, etc.

¿Qué consecuencias produce la fatiga en el conductor?
  
  •   Agarrotamiento muscular, ya que los músculos no están relajados.
  • Agotamiento físico, sensación general de cansancio.

  • Lentitud y falta de precisión en los movimientos.
  • Disminuye la atención y facilita la distracción, y, por consiguiente, disminuye la capacidad para percibir los estímulos del entorno.

  •  Aumenta el tiempo de reacción a los estímulos.
  •   Favorece la producción de accidentes de circulación, al hacerse la conducción insegura
  
¿Qué hacer para combatir la fatiga?

La sensación de fatiga tiene una función protectora del propio organismo.

Es como una señal de alarma que indica que las facultades han llegado al límite de sus posibilidades y se precisa una recuperación de energías para conducir o seguir conduciendo con las debidas garantías de seguridad.

La fatiga, por lo general, es pasajera y la disminución de la capacidad que produce suele ser recuperable.

El mejor remedio para recuperarse y combatir la fatiga es el descanso.


 Por ello:
  • Si ya antes de iniciar la conducción se siente fatigado, debe descansar antes de ponerse al volante.
  • Si la fatiga aparece durante la conducción, debe:
-  estacionar el vehículo en un lugar adecuado,
- dar un pequeño paseo para tomar aire y “estirar las piernas” y,
- si es necesario, dormir para descansar y recuperarse.

¿Qué no debe hacerse para combatir la fatiga?

Ingerir bebidas alcohólicas. Algunos conductores creen que la fatiga se elimina tomando unas copas, porque el alcohol estimula y produce sensación de bienestar y satisfacción.

  •  Esta creencia es errónea y, si no se debe ingerir alcohol cuando se conduce, menos aún para eliminar la fatiga derivada de la conducción.

El conductor debe mantener una atención continua y vigilante, pues sólo así estará en condiciones de poder responder a los estímulos del entorno y transmitir a los mandos del vehículo las órdenes que impongan las distintas situaciones del tráfico.

¿Qué causas hacen disminuir la vigilancia o atención?

Las causas que pueden hacer disminuir la atención son:
  •   La fatiga o cansancio a que antes se ha hecho referencia.
  •  La somnolencia, que puede estar provocada por varios factores, tales como:
-  una copiosa comida,
-  conducir con el estómago vacío,
-  fumar en exceso,
-algunos medicamentos,
-  la propia calefacción del coche,
-  el exceso de calor y otros.

La monotonía de la carretera, que produce aburrimiento.

Si con los remedios indicados a continuación no se consigue recuperar y mantener la atención, es mejor dejar de conducir hasta recuperarse, porque se puede propiciar el accidente.

Qué precauciones se pueden tomar, entre otras, para evitar la disminución de la atención o vigilancia?

Tener especial cuidado con las comidas y bebidas que se toman.
  • Tan perjudiciales son las comidas copiosas como conducir con el estómago vacío; por ello, es recomendable comer moderadamente, con sobriedad, concediendo especial importancia a los alimentos ligeros, que son de fácil digestión.

Descansar unos 20 minutos,cada 2  horas de conducción o  200  kilómetros.

Aprovechar esos descansos para:
  •  Desperezarse,
- tomar el aire,
-  dar un pequeño paseo,
-  estirar las piernas, y
-  realizar algún ejercicio para reactivar la circulación y paliar, en lo posible, el típico dolor de espalda y cuello que suele producir la conducción continuada.
  •   Evitar las bebidas alcohólicas y todas aquellas que producen excitación o gases.


Las bebidas que mejor sientan al conductor son por ejemplo los refrescos, las infusiones no excitantes o el agua mineral sin gas.

Mantener el habitáculo del vehículo bien ventilado durante la conducción.

Evitar fumar durante la conducción.
  •   Fumar mientras se conduce supone una serie de actos, tales como:
-  localizar el paquete de cigarrillos,
-  sacar uno,
-  localizar el encendedor,
-  encender el cigarrillo,
-  abrir el cenicero y depositar la ceniza en él,
-  cuidar de que no caigan brasas en el traje o en el asiento,
- tener cuidado para que el viento no lleve el humo o ceniza a los ojos
y evitar la caída del cigarrillo.

Todo ello con independencia de que, mientras se fuma hay que soltar una mano del volante y hasta, incluso, en algunos momentos desviar la vista de la carretera, lo que puede resultar peligroso.

Lo más adecuado cuando se conduce, es hacerlo siempre en condiciones de descanso adecuadas.

Si no se tiene la seguridad de poder vencer la fatiga, aunque se haya descansado lo suficiente, lo más acertado es estacionar el vehículo y descansar el tiempo necesario para recuperar todas las capacidades que requiere la conducción.

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